Leyendo el blog de las tacitas de te, me encontré con un segmento de ustedes muy interesante y por lo mismo decidí dejarles un pedazo de mi vida. Como les digo al final, muchos nos criticaron por nuestra decisión, pero créanme que fue la mejor que pudimos hacer...Nos conocimos en una tarde de abril, cuando la primavera solía regalarnos las sonrisas de cada amanecer.
El camino hacia mi y me dijo que tenia días de estar viéndome cuando esperaba el auto-bus, Yo toda discreta le dije que no me había dado cuenta de el (y si ya lo había visto, fue amor a primera vista), nos seguimos tratando con el tiempo, nos hicimos novios. Mi nombre es Gabriela y esta es mi historia.
Nos casamos en Santiago de Chile, el 15 de Agosto del 1975, los dos originarios de Chile, decidimos dejar todo atrás y venir a los Estados Unidos, para ver como nos iba a nosotros en nuestro futuro y con la famosa frase "EL SUEÑO AMERICANO", todo marcho bien, como todo emigrante nos costo, trabajamos muy duro, haciendo limpieza, lavando carros, repartiendo propaganda comercial y periódicos, pero esto no nos impedía el ser felices, la capacidad de nuestro amor, aguanto todo, inclemencias de la economía, tiempo y la discriminación.Pasaron los años y queríamos tener nuestros bebes, ya nuestra situación económica había cambiado y podíamos tener nuestra propia familia, una tarde que le toco a Juan Andrés salir de la ciudad por asuntos de trabajo, me tuve que quedar sola en casa, eran las dos de la madrugada cuando oí un ruido muy fuerte en la planta de abajo de la casa, creí que era mi esposo el que venia sin avisarme, queriendo me sorprender como el lo solía hacer.
Sentí un golpe muy fuerte en la cara todo se nublo, sentía un peso muy fuerte en mi pecho, mucho dolor en mis piernas, por la inconsciencia que tenia creí estar soñando que alguien me estaba asaltando, quería gritar y no podía, me había puesto en mi boca una media esto me estaba ahogando, sentí mucho coraje cuando estaba entendiendo lo que me pasaba, pero las fuerzas de quien me estaba robando mi tranquilidad mi paz, pesaba mas, el dolor tan grande la imposibilidad de evitar lo que paso me paralizo por completo sin poder hacer nada al respecto.Cuando recobre el conocimiento la policía y los paramédicos estaban en casa, mi vecina vio salir a un hombre corriendo por la parte de atrás de nuestro domicilio, al no reconocerlo ella presintió que algo malo me había sucedido llamando así a la emergencia.
Tenia moretes en todo el cuerpo, en la cara, ni yo misma me reconocía en el espejo. Mi esposo llego al hospital asustado y atemorizado de ver lo peor, no podía verle a la cara, la vergüenza invadió mi cuerpo y mi mirada no podía encontrar la de el. Fue un encuentro muy duro, tratamos de poner todo atrás pero era difícil. Un día comencé mala con nauseas y mareos, fuimos al doctor y nos dio la noticia que yo estaba embarazada, fue algo muy difícil de aceptar para mi, no sabia si mi bebe era del hombre que nos robo la felicidad o de mi esposo, nos dijeron que teníamos que hacernos el examen de paternidad hasta que tuviera 4 meses de embarazo, después de eso nosotros teníamos la decisión si tener o no tener al bebe. Fue algo muy duro de afrontar, saber que tiene un ser inocente pateando tu pancita, sientes sus latidos, sus llantos, el no saber si ese bebe fue producto de tu amor con el hombre que amas, o producto de una violación.
Pensamos mucho con mi esposo si me hacia el examen, decidimos los dos no hacerlo, pues tanto el bebe como yo éramos victimas del destino. Era algo con lo que íbamos a tener que vivir a diario, cuando Alejandra nació vi. En ella la mirada de mi esposo, sus ojos azules como los de el y todos los rasgos de mi madre cuando ella era bebe. Este fue el día mas feliz de mi vida, porque en ese momento supimos que mi Ale fue producto de nuestro gran amor, Dios no nos podía dar en nuestra vida tanta injusticia.
Ella ahora a sus 27 años supo lo que paso, porque nos llego una carta de la corte donde decía que habían querido apelar los familiares de mi violador para sacarlo de la cárcel por buena conducta, lo cual fue negado, tiene cadena perpetua pues como yo habían 12 victimas mas.
Cuando le contamos a nuestra Ale todo lo que había pasado ella un día con una sonrisa grande para el día del cumpleaños de su papa le entrego una cajita con una plaqueta que decía. "PAPA, SE QUE ME HAS AMADO TODA ESTA VIDA Y LO SEGUIRÁS HACIENDO HASTA CUANDO DIOS NOS SEPARE" con la plaqueta le dio un sobre y los resultados del DNA de ella, donde le decía a mi amado esposo que ella era su hija 100%, nunca había visto llorar a mi esposo tanto como ese día, trato todos estos años de ocultar el dolor que llevaba por dentro esta incertidumbre que día con día nos siguió.
El me demostró todos estos años lo que un día dijo ante un altar, El estar unidos en todo, en las buenas y en las malas, en la enfermedad y la prosperidad. Que Dios lo bendiga por ser el hombre que es y a mi hija por ser HIJA de nuestro amor. Yo ya no pude tener familia, todo mi embarazo fue complicado, después de tener a nuestra princesa, tuve problemas de salud muy fuertes lo cual impidió que tuviéramos mas bebes.Muchos casos como este se han dado, al contrario del mío con mas dolor.
El dolor si! si lo llevamos por dentro, muchos nos criticaron, otros nos apoyaron, al final Dios bendijo nuestra decisión.Hoy te cuento mi historia...mañana podríamos leer la tuya...
Gabriela Walmer
Chilena - California








